Desde el LAAAB impulsamos una COMUNIDAD DE INNOVACIÓN ABIERTA para crear una red en torno al ecosistema de participación de Aragón; todo ello con el objetivo de transformar la dirección de participación en un laboratorio de políticas públicas, que active procesos de cambio y apertura en la institución.

    A quien se une a esta Comunidad le hacemos 3 preguntas (nada fáciles, todo hay que decirlo) y que ¡¡os apetecerá leer!!…


    Carmen Lumbierres Subías

     

    1. ¿Qué papel debe tener la participación ciudadana en un contexto de posverdad y crisis de legitimidades?

    A partir de la crisis de 2008 se constató una proliferación de prácticas de innovación social, respondiendo a los impactos que el proceso de austeridad estaba produciendo en la ciudadanía, y que se hacían desde la activación de los vínculos sociales y defendiendo contenidos asistenciales para situarse en un horizonte de empoderamiento ciudadano. Unido a este proceso se sumó la creciente deslegitimación de las instituciones y de la política, que no servían para solucionar los problemas de la gente, sino que incluso se les identificaba como responsables de los mismos. Es necesaria en esta nueva etapa de superación del modelo tradicional, una acción conjunta y bidireccional entre representantes y representados, asumiendo los cambios de roles producidos en la nueva complejidad social y generando de nuevo confianza. 

    1. ¿La participación y la transparencia son un fin o un medio? ¿Hay espacio entre la plena participación directa y la tecnocracia?

    La participación ciudadana en este entorno ya ha dejado de ser el medio para conseguir la legitimación de las decisiones políticas y el sentimiento de pertenencia a la comunidad de los ciudadanos. Ya es un fin en sí misma, las movilizaciones, la opinión pública marcan claramente la agenda de los gobiernos y su supervisión y rendición de cuentas constate. La aceptación de este cambio y la capacidad de adaptación de las instituciones a esta transformación es vital para su mantenimiento.
    Los dos extremos del planteamiento democracia directa/ tecnocracia olvidan la idea de las democracias como pluralidad de intereses en conflicto en sociedades cada vez más complejas y fragmentadas. Las soluciones dicotómicas a problemas que no lo son, y a entornos no sólo fragmentados sino también volátiles no son la respuesta, como tampoco lo es despreciar la opinión de los protagonistas principales los electores.

    1. ¿Cómo debe funcionar un laboratorio ciudadano de innovación democrática? ¿Cuáles deberían ser sus principales funciones? ¿Y en el ámbito regional?

    1. Cómo laboratorio para detectar y analizar los cambios producidos en las redes sociales e institucionales del territorio
    2. Promover entre la ciudadanía competencias y conocimientos para la participación democrática en el entorno tradicional y en el digital
    3. Liderar la innovación democrática en ese ámbito y en coordinación con todas las instituciones y la participación ya organizada
    4. Diseñar entornos digitales para la coordinación colaborativa y la democracia participativa
    5. Elaborar estrategias tanto para el desarrollo de la participación individual (más digitalizada) como de la participación colectiva (más implicada, más movilizada)


    Carmen Lumbierres Subías

    @clumbierres
    Doctora en Ciencias Política y de la Administración. UNED Aragón. Grupo de Investigación Comunicación, Política, Periodismo y Ciudadanía.

    • Laboratorio para fomentar la participación ciudadana en el diseño de políticas públicas. El LAAAB es una herramienta de innovación democrática y un espacio de encuentro entre la administración y la sociedad civil, un lugar donde cooperar, reflexionar y experimentar junt=s sobre los desafíos comunes.

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