El modelo HIP (Hexágono de la Innovación Pública) surge como parte de un trabajo de colaboración con la Secretaria General Iberoamericana para su presentación ante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado a celebrar en 2020 en Andorra.

    Una vez finalizado el informe y antes de su presentación surgió a nivel mundial la crisis sanitaria del COVID19, ante la que el LAAAB en colaboración con voluntarios, emprendedores, activistas, organizaciones sociales, makers y laboratorios de innovación pública y abierta creó la plataforma ciudadana FrenaLaCurva.net, en la que multitud de actores han colaborado para canalizar y organizar la energía social y la resiliencia cívica frente a la pandemia dando una respuesta desde la sociedad civil complementaria a la del gobierno y los servicios públicos esenciales. Esta plataforma ha servido de verdadero campo de pruebas del Hexágono de Innovación Pública, contribuyendo a una nueva versión del informe solicitado por la SEGIB finalmente denominado “Instituciones que APRENDEN. HIP. Un modelo de Innovación Pública para la era post-Covid”.

    En el informe se aborda una cuestión clave de nuestro tiempo ¿Cómo pueden innovar las instituciones? Una interrogante aún más central y urgente tras la pandemia. Partiendo de la noción de ecosistema, se pretenden recrear las condiciones ambientales que dan lugar a la innovación y la creatividad, repensando las instituciones como redes, como conjuntos de nodos y enlaces en su nivel más abstracto, y como conversaciones en su nivel más elemental. Dado que la innovación depende de un hecho genuinamente humano que es la creatividad, encapsularla y replicarla sin margen de error no es una opción viable. El modelo HIP se aproxima lateralmente a este desafío, reproduciendo las dinámicas que se generan en un ecosistema de innovación y creatividad a partir de seis vectores (OPEN_ abierto, TRANS_ transdisciplinariedad, FAST_ agilidad, PROTO _ prototipado, CO_ colaborativo y TEC_ tecnológico) que han sido diseñados tras un análisis de 105 metodologías usadas por las agencias más innovadoras del mundo, así como, tras un estudio de las ciencias de redes y la ética de los rizomas.

    Los laboratorios de innovación pública y social se muestran como los dispositivos más productivos en los seis vectores, pero en todo caso el HIP puede ser aplicado a casi cualquier tipo de estructura o equipo, en instituciones públicas, gobiernos o grandes organizaciones sociales, mostrándose como una agenda de transformación sistémica para promover la innovación y el gobierno abierto. El informe incluye un estudio de casos de varios laboratorios así como del proyecto piloto Frena la Curva, una herramienta de autodiagnóstico y el HIP-SIM, un software de simulación y visualización de ecosistemas de innovación.

    En consonancia con este modelo, todos los proyectos del Laboratorio de Aragón Gobierno Abierto se van a ejecutar y evaluar orientándose al cumplimiento de estos seis vectores.

    Más información y resumen ejecutivo en: https://www.segib.org/?document=instituciones-que-aprenden-resumen-ejecutivo

    • Laboratorio para fomentar la participación ciudadana en el diseño de políticas públicas. El LAAAB es una herramienta de innovación democrática y un espacio de encuentro entre la administración y la sociedad civil, un lugar donde cooperar, reflexionar y experimentar junt=s sobre los desafíos comunes.

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