Autor: Adrián Vicente / @advipao

    El momento cero de la participación ciudadana es el momento de preparación y diagnóstico. Es un momento previo al diseño de un plan, programa o estrategia de gestión pública. En esta fase de diseño un buen punto de partida para iniciar la elaboración de una acción estratégica es realizar un diagnóstico colaborativo inicial de la situación actual del ecosistema participativo en el que vamos a llevar a cabo la acción.

    El ecosistema participativo es una comunidad viva y en constante desarrollo formado tanto por personas individuales (líderes vecinales, voluntarios…) como por realidades colectivas (asociaciones vecinales o culturales…); por estructuras formales (presupuestos participativos, asambleas de barrio…) y redes informales (iniciativas ciudadanas, grupos promotores…); por ámbitos visibles, de demandas ciudadanas como la construcción de un colegio; y de contextos invisibles provocados por distintos gaps (digital, de género…) incluso de situaciones de vulnerabilidad y/o exclusión social; por actores y actrices “vitaminados” que tienden a tener una sobrerrepresentación y otras personas o colectivos marginados o latentes ante diferentes realidades sociales e institucionales, sin ir más lejos los jóvenes mayores de 14 años y menores de 16.

    En este momento se tendrían que analizar los aspectos positivos de la participación ciudadana en el ecosistema participativo de la ciudad en general, como fórmula para repartir el poder en los procesos de decisiones públicas o como técnica en cualquier modelo de gestión pública; así como considerar sus externalidades negativas, cuando se detecten y produzcan. El diagnóstico en colaboración con los agentes del ecosistema participativo debería examinar estos aspectos desde una óptica sociotécnica, político-cultural y de control-mejora.

    Ramió (2010) analiza las organizaciones públicas como organizaciones sociales -que podríamos conectar aquí con el ecosistema participativo- desde este enfoque poliédrico. Esta aproximación nos permitiría abordar la participación ciudadana desde una óptica integrada que considere todos sus aspectos clave, tanto positivos como de mejora.  A partir de este enfoque se pueden identificar para un punto de partida “genérico” de la participación ciudadana, como se puede identificar en la nota conceptual adjunta: en el ámbito sociotécnico, 9 aspectos positivos / 9 negativos; político-cultural, 7 aspectos positivos / 9 negativos; ámbito de control y mejora, 4 aspectos positivos / 2 negativos.

    Imagen 1. Nota conceptual: participación ciudadana – momento 0. Fuente: Elaboración propia (@advipao).

    Sobre la base de este análisis, sin ánimo de ser exhaustivo y asumiendo que hay aspectos que se podrían ponderar en más de una categoría analítica, una buena acción de gestión participativa debería considerar los siguientes aspectos desde el momento cero: explorar nuevas estructuras administrativas (como Labs distribuidos o sandboxes), captar nuevos recursos humanos expertos en participación y articular procesos de administración y la prestación de servicios desde una óptica líquida -adaptativa- y permeable a la incidencia ciudadana.

    Además, se deberían corregir ciertos desequilibrios en cuanto a la representatividad y legitimidad de actores y actrices (ciudadano organizados -vs- ciudadano individual; ciudadanos visibles -vs- invisibles; ciudadanos “vitaminados” -vs- marginados); trazar estrategias que atiendan a los tempos del proceso pero también especialmente a los tempos y ritmos vitales, incluyendo la voz de los más jóvenes; y posibilitando los recursos e influencia desde el diseño, desde la base social y administrativa.

    Por último, todo esfuerzo de apertura a la participación puede resultar improductivo toda vez que no se co-diseñen mecanismos de trazabilidad, control y mejora que consideren el incumplimiento de compromisos y plazos así como la desvirtuación de las propuestas, es decir la distancia que existe a veces entre lo votado y lo decidido y lo resuelto y/o ejecutado. El análisis de sentimiento y el feedback ciudadano son otros factores clave a considerar.

    La línea divisoria entre lo que podríamos denominar de una forma intuitiva hard power (poder duro) y soft power (poder blando) es muy difusa, en ocasiones por la confusión -intencionada o no- entre herramientas de democracia directa o que facilitan la participación directa como en el caso de los Presupuestos participativos, en otros casos las limitaciones del reparto del poder se dan en el PARA QUÉ, desde el diseño: para legitimar, para democratizar o para empoderar.

    Con todo ello, si tuviésemos la capacidad de co-diseñar y garantizar desde el diseño un poder e incidencia real de la participación pública, tal vez conseguiríamos el engagement (empoderamiento, desde una visión metapolítica) al que aspira toda acción pública de participación ciudadana; y no, este empoderamiento no será únicamente social, sino que incluirá el engagement institucional.

    ANEXO. DIAGNÓSTICO COLABORATIVO: SIMULACIÓN DE TRABAJO PARA UN PUNTO DE PARTIDA GENÉRICO DEL ECOSISTEMA PARTICIPATIVO – MOMENTO CERO

    POSITIVO (+)

    Ámbito sociotécnico: estructura administrativa, recursos humanos, procesos administrativos y prestación de servicios:

    1. Reglas abiertas, claras y compartidas.
    2. Igualdad e inclusión social.
    3. Balanceo (combinación) de inteligencia social / institucional.
    4. Fortalecimiento de competencias colectivas (sociales / institucionales).
    5. Ciudadanía y decisores públicos (co)responsables.
    6. Escucha empática real y comunicación clara.
    7. Transparencia y acceso a la información pública.
    8. Diálogo abierto sobre temas de interés general, visibilización de nuevas realidades y problemáticas.
    9. Coproducción de servicios y gestión pública, con las 5 C’s del reparto de poder en los procesos de decisiones públicas (Vicente-Paños, 2019): co-definir: identificar y definir un problema o reto; colaborar: contribuir a la consecución de un fin; co-decidir: elegir una parte, o el todo, de un problema o reto; co-crear / coproducir: elaborar soluciones alternativas o entregables; co-evaluar: medir qué ha ido bien, qué ha ido mal y qué se puede mejorar.

    Ámbito político-cultural: actores y actrices, estrategias, recursos e influencia:

    1. Fortalecimiento del sentimiento de pertenencia a una comunidad.
    2. Visibilización de buenas prácticas, intra-emprendedores e innovadores.
    3. Integración de competencias y saberes diversos (inteligencia de las multitudes).
    4. Ciudadanía y decisores públicos críticos.
    5. Ciudadanía y decisores públicos (pro)activos.
    6. Información social / institucional (pro)activa.
    7. Empoderamiento ciudadano e incidencia (poder real).

    Ámbito de control y mejora: diagnóstico continuo, transformación y adaptación al entorno:

    1. Poder ciudadano (incluyente, incidencia).
    2. Análisis de sentimiento (sentiment analysis).
    3. Hard power: por ejemplo, a través de herramientas de gestión participativa como la elección de representantes o el referéndum.
    4. Feedback ciudadano.

     

    NEGATIVO (-)

    Ámbito sociotécnico: 

    1. Reglas definidas unilateralmente, difusas y limitantes.
    2. Tempos del proceso / programa / gestión pública impiden una participación efectiva.
    3. Barreras económicas de acceso (internet, movilidad…).
    4. Gap digital.
    5. Gap de género.
    6. Exclusión y establecimiento de desigualdades.
    7. Adultocentrismo.
    8. Wicked problems (problemas malditos).
    9. Información (re)activa.

    Ámbito político-cultural: 

      1. Conciliación vida personal / profesional.
      2. Barreras cognitivas.
      3. Representatividad de los actores y actrices sociales.
      4. Legitimidad de los actores y actrices sociales.
      5. Legitimación de las decisiones.
      6. Democratización plan, programa o estrategia de gestión pública.
      7. Poder delegado.
      8. Poder experto (excluyente, incidencia).
    • Soft power: por ejemplo, mediante herramientas como la audiencia y la información pública.

    Ámbito de control y mejora:

    1. Incumplimiento sistemático de plazo de ejecución de las propuestas.
    2. Desvirtuación de las propuestas (por ejemplo: en Iniciativa Legislativa Popular).

     

    BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

    RAMIÓ, C. (2010). “Teoría de la organización y administración pública” en Ramió, C. Teoría de la organización y Administración Pública. Barcelona: Tecnos, p.17-41.

    VICENTE-PAÑOS, A. (2020). Nuevas tendencias en estrategia de servicio (Horizonte 2032): Gobernanza inteligente e innovación abierta en el sector público. Sevilla: Instituto Andaluz de Administración Pública. acceso.

    VICENTE-PAÑOS, A. (2019). Gestión participativa y decisiones públicas, Laboratorio de Aragón Gobierno Abierto: acceso.

     

    Nota: A todas las personas mentoras que me han acompañado durante estos últimos 8 años a través de 8 Administraciones Públicas, gracias por tantos aprendizajes.

    Gracias a mi familia, a mis amigos y a mis compañeros de viaje por acompañarme hasta aquí: A.J., M.G. e I.C. … A.M., Y.P., J.S., C.C., V.G., C.S. … 

    A los amigos que fueron rivales: R.C. A los rivales que fueron amigos: V.P. Y a los aprendices que fueron maestros: M.P. Gracias.

    Gracias a Julián Villodre (@VillodreJulian), a Encarna Hernández (@encarnahr), a Daniel Catalá (@CatalaPerezD), a Carlota Oliver (@CarlotaOliverB)… Por inspirar con su «talento joven» y liderazgo el camino hacia una Administración más social, abierta y colaborativa. 

    También agradecido a Rafa Ayala (@ra_ayala) y a Rafa Camacho (@rafacamu) por su apoyo generoso durante estos años de trabajo duro, como curadores de contenidos y diseminadores de buenas prácticas siempre iluminaron el camino en los momentos más difíciles.

    Gracias a Rosa Borge (@rosaborgeb), de la Universitat Oberta de Catalunya; a J. Ignacio Criado (@jicriado), de la Universidad Autónoma de Madrid; y a Diego Álvarez, a María de Miguel (@UPV) y Nuria Portillo (@nuriaportillop), de la Universitat Politècnica de València; por ser motores del conocimiento abierto en Gestión y Administración Pública. 

    Estoy muy agradecido a la Universitat Politècnica de València, a Florida Universitària, a la Universitat Oberta de Catalunya, a  la Universidad Nacional de Educación a Distancia y a Empoderapedia – Educació per a l’apoderament; por compartir y aprender juntos. 

    Gracias también a Raúl Oliván (@raulolivan), Bea Palacios (@BPalLlo) y equipo de Aragón Gobierno Abierto por su generosidad y apoyo durante estos años. Con esta publicación especial cumplimos 5 colaboraciones con el Blog del LAAAB, desde mi primer aporte en 2019.

    A todas las personas que me tendieron la mano para llevar mis ideas a la práctica y traspasar los libros y así poder acercarme a mis sueños -y no me olvido aquí de dónde empezó todo: #AlaquàsParticipa (2015); ni del I Encuentro Nacional de Gobierno Abierto y Participación Ciudadana, Gandia (2015); y tampoco de mis vecinas y vecinos …-, también a los que me pusieron alguna zancadilla, gracias a todas y a todos. Nos levantamos y siempre aprendimos ;D

    En Riba-roja de Túria (Valencia), momento cero.

    • Graduado en Gestión y Administración Pública y Máster en Gestión de Empresas, Productos y Servicios por la Universitat Politècnica de València. Premio Blas Infante Innovación en la Administración Pública 2018 por el Instituto Andaluz de Administración Pública. Premio GO! 2019 en materia de participación y accésit en materia de transparencia por la Diputació de València. Impulsor de la experiencia de innovación social #AlaquàsParticipa.

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