NUESTRA ALIMENTACIÓN COMO MOTOR DE CAMBIO

    El 17 de abril se celebra el Día de la Lucha Campesina. Con este motivo, vamos a hablar de mujeres, mundo rural y participación a través de la experiencia de Biela y Tierra.

    En 2019, antes de todo lo que nos pasaría luego y de que llegara un virus microscópico a ponerlo todo en jaque, recorrimos 2.800 km en bicicleta y visitamos más de 125 iniciativas del entorno rural. En octubre de 2018, cuatro mujeres decidimos situar nuestra alimentación como motor de cambio y visibilizar que existe un mundo rural vivo. Hemos constatado esas hipótesis y ahora queremos plantarlas para que sigan creciendo. Después de sobrevivir a una pandemia, sabemos a ciencia cierta que somos ecosistema.

    “Estamos mucha gente haciendo agricultura ecológica, no somos pocos como dicen y cada vez hay más. Animo a que más gente se lance al ecológico porque es viable y la Tierra y las personas nos lo van a agradecer.” Santiago Lorenzo, Torrecilla de Alcañiz.

    PRIMAVERA: la explosión.

    La primavera es la estación de los brotes, del campo estallando en mil nacimientos al unísono. La primavera de 2019 supuso también el nacimiento de Biela y Tierra: concebimos una ruta ciclista que visitaría numerosas iniciativas vinculadas con la alimentación y la sostenibilidad en entornos rurales del norte de la península.

    En sus primeros días de vida todo eran, como en cualquier parto, dudas y temores. ¿Seremos capaces de llegar y no invadir? ¿Sabremos recoger su conocimiento? ¿Todas las personas y entidades que han confiado en nosotras se sentirán satisfechas con nuestra relatoría? Como cualquier madre, pensábamos: ¿estaremos a la altura?

    Con todas esas preguntas y otras miles, como germinadas de forma irremediable, ideábamos un nombre, bocetábamos un resumen explicativo basado en una estricta base teórica, buscábamos financiación, comentábamos con referentes nuestras ideas, preparábamos una ruta un poco ambiciosa, incluso siendo parte de Bielas Salvajes, Colectivo Ciclista Feminista de Zaragoza. El proyecto empezaba a perfilar su forma, mezclado con la emoción de contactar por teléfono con las primeras iniciativas y recibir su entusiasmo. Biela y Tierra mutaba como una planta del huerto que crece y cambia a toda velocidad con el vigor de la primavera.

    Sólo teníamos una certeza, la mejor manera de visitar estas iniciativas era a lomos de nuestras bicicletas, cargadas con todo lo necesario para ser autónomas. El día 1 de junio del 2019, afortunadas y conscientes del compromiso asumido, comenzamos la ruta. Queríamos mostrar que nuestras compañeras de dos ruedas nos pueden llevar a cualquier parte, sin contaminar, al ritmo que marcan nuestras piernas, recorrer el paisaje con todos los sentidos: oler el aire seco de los campos de cereal listos para cosechar, o el frescor de los bosques; sentir el sol que calienta nuestra piel y las cosquillas de las lluvias a media tarde; disfrutar de los cantos de los pájaros y el viento en nuestros oídos. Un viaje cicloturista para recorrer iniciativas reales de nuestros territorios, vidas contadas en primera persona con el testimonio de aquellas de quienes no se habla y desde donde parece que nunca pasa nada. Llegamos y comprobamos que no es cierto, que justamente allí ocurre la vida.

    “Cada vez hay más máquinas que hacen el trabajo de las personas. Con la vuelta al mundo rural cambias porque el contacto con la naturaleza te renaturaliza y, por tanto, te rehumaniza”. Mikel Gomez Baraja, Valcuende

    La Escuela de VERANO.

    Dos mujeres desde sus bicicletas y otras dos mujeres desde sus ordenadores, creíamos que íbamos a visibilizar y terminamos siendo las que veían.

    Los aprendizajes del entorno rural son tan innegables y estrictos que en ninguna de nuestras carreras, académicas o profesionales, habíamos adquirido conocimientos tan evidentes, tan rigurosos. Nos sentíamos analfabetas de la tierra, ignorantes y aprendices agradecidas.

    “La cultura rural constituye un patrimonio muy valioso para dar respuesta a las necesidades de vida en cada territorio, sabiendo aprovechar los recursos que ofrece la naturaleza sin destruirlos. Corre el riesgo de desaparecer.” Red Universidades Rurales Paulo Freire, Arenillas de San Pelayo

    Es imposible trasladar en tan breve espacio todo el conocimiento recogido en nuestros Cuadernos de Campo. Los territorios nos han evidenciado que no son una alternativa, son la única. Y están en peligro.

    Pie de mapa: Detrás de este mapa no hay 125 iniciativas: hay paisajes, vida, semillas recuperadas, cultura, familias, comunidades, luchas, tradición, alimento, respeto, cuidados. Hay convivencia y ecosistema, nuestros bienes más preciados. 

    La recolecta de OTOÑO.

    Nuestro viaje, que salió de Zaragoza, concluyó en una fiesta final en Alloza, Teruel. Y allí empezó la verdadera recogida. Comenzó el tiempo de digerir todos esos alimentos asentándolos como fértil humus, al igual que el otoño, y poder poner palabras a todo lo vivido con la intensidad de aquel verano. En Alloza nos atiborramos con un banquete de personas sabias haciendo redes y compartiendo sabidurías diversas.

    “Soberanía de la Alegría es la música, la comunidad, el encuentro, la metáfora, la danza, el juego, la palabra, la celebración, el rito… Es un patrimonio.” Universidad Rural del Cerrato, Tabanera de Cerrato

    Personas que integraban unas 30 iniciativas de las visitadas durante la ruta se dieron cita con quienes impulsaron el proyecto y creyeron en él desde el principio. Hay dos tipos de personas en el planeta: las que se han dado cuenta de que somos uno con la naturaleza y las que no.

    Cada una de las iniciativas que ha visitado Biela y Tierra es experta en un sector, y en el mundo rural los hay en abundancia y de muy diversas tipologías: agrícolas, ganaderos extensivos, constructores, de conservas, culturales, de servicios, alimentación, productos procesados, turísticos, audiovisuales, musicales, textiles…  Cabría suponer que tienen pocas cosas en común, nada más lejos de la realidad.

    En este encuentro pudimos compartir y comprobar que vivir en unas determinadas condiciones: de difícil acceso a la vivienda y la tierra, en colaboración con el entorno natural, sin grandes núcleos urbanos en muchos kilómetros a la redonda, con más espacios reales que digitales para la convivencia y la conversación, etc., genera caracteres parecidos y muestra, de forma innegable, la certeza de que no vamos por el buen camino en la gestión de nuestros recursos planetarios.

    SABÍAS QUE…

    • De media, los alimentos recorren 5.000 km para llegar a nuestro plato.
    • Se necesitan 70 litros de agua para producir una manzana
    • 1 persona genera 459 kg de basura al año.
    • En un cubo de basura encuentras de media: 46% materia orgánica, 22% papel y cartón, 4% metales, 8% vidrio, 12% plásticos, 8% otros residuos.
    • En el planeta se desperdicia 1/3 de los alimentos que producimos mientras 820 millones de personas pasan hambre.

    Y por otro lado, todas estas personas poseen fortalezas y saberes en común de los que carecemos quienes vivimos en entornos urbanos con muchas comodidades a nuestro alcance. No sabemos tejer, plantar, construir, criar ganado, gestionar el residuo, usar de forma eficiente nuestros recursos naturales, realizar trabajos duros físicamente, observar. No sabemos nada de nada.

    “Apenas quedan esquiladores ni pastores, ni se conoce el enorme beneficio que suponen los rebaños controlando la maleza de los montes. Mientras, los supermercados están llenos de carne de animales que viven encerrados.” Pastor de Sartaguda.

    “Yo me siento parte del rebaño, no siento que están a mi servicio, sino que siento que son compañeras de trabajo.” Josebe, Pikunieta, Antzuola

    Quienes lideran estas iniciativas nos enseñaron la importancia de la existencia de semillas libres, la imposibilidad de mantenerse sin diversificar la actividad, el valor mucho más que económico de las tareas de cuidados, las dificultades y trabas administrativas de un sistema que dificulta mucho más que apoya, que la agricultura mantiene limpias las aguas y el aire, que la ganadería extensiva conserva los paisajes y previene los incendios, que ambas protegen nuestra biodiversidad. Desde nuestras bicicletas, en contacto directo con el entorno y sin quemar combustibles fósiles, confirmamos que la tierra es un paraíso en el que todas las personas deberíamos vivir vidas dignas de ser vividas.

    “Calidad es que las materias primas con las que se trabaja sean saludables y no hayan contaminado el medio en su producción. Calidad es que las personas que han estado cultivando el cacao, y la caña de azúcar lo hagan en unas condiciones dignas que respeten sus derechos. Calidad es saber elegir esos productos locales que apoyan la economía del territorio.” Chocolates Isabel, Alcorisa

     El recogimiento del INVIERNO.

    La productividad ha terminado con todo. Con la llegada de la revolución industrial decidimos que todo podía fabricarse y que debía hacerse en ingentes cantidades y a velocidades desorbitadas. Nos surtimos de grandes superficies comerciales, repletas de todo lo que podíamos imaginar. Lo quieres, lo tienes. Por un euro más recíbelo en casa en una hora, hazte Premium, accede con tu usuario y contraseña. “Cada vez que compras estás haciendo un acto de poder y de decisión.” José Miguel, Arroz Alcaraván (Arguedas)

    SABÍAS QUE…

    • Más del 80% de las compras se realiza en grandes superficies, el 75% de ellas se concentra en 5 cadenas.
    • 1 gran superficie supone la pérdida de 276 empleos y el cierre de comercios familiares en 12 km a la redonda.

    “Somos comunidad y estamos creando lazos de sociedad.” El Colletero, Nalda

    Esto nos ha llevado a una forma de vida que se ha demostrado absolutamente absurda cuando es la propia vida la que está en juego. Esta pandemia ha puesto sobre la mesa lo que nosotras ya habíamos aprendido de las iniciativas rurales: que la prensa no contrasta las fuentes de información, los gobiernos no gobiernan en interés de las personas, las ingenierías no calculan, el personal sanitario no tiene tiempo ni recursos para proteger la vida, quienes educan no tienen medios en las aulas. La rentabilidad económica y el PIB se han convertido en el único indicador válido para las corporaciones y las administraciones que finalmente nos dominan.

    Solo sobrevive el rigor en los oficios.

    Reivindicamos ese rigor con el día de la lucha campesina, una lucha que utiliza armas como la azada y el rastrillo con todas sus fuerzas. Jamás para atacar la vida, únicamente para defenderla.

    “Si trabajas para la vida, la vida conecta contigo”. Antonio Ruiz, Organic Trebolé (Bardenas)

    Equipo Biela y Tierra

     

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    • Laboratorio para fomentar la participación ciudadana en el diseño de políticas públicas. El LAAAB es una herramienta de innovación democrática y un espacio de encuentro entre la administración y la sociedad civil, un lugar donde cooperar, reflexionar y experimentar juntxs sobre los desafíos comunes.

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